jueves, 17 de enero de 2008

ENOJO EN LA LITERATURA IV



EL SIGUIENTE TEXTO FUE ENVIADO COMO COMENTARIO AL DIARIO DE KOZARTS. CREO QUE MERECE ESTAR EN PRIMER PLANO, YA QUE CONTRIBUYE MUCHO AL DEBATE SOBRE EL ÚLTIMO LIBRO DE HISTORIA DE LA LITERATURA SALTEÑA, QUE TANTAS PASIONES HA DESATADO. A CONTINUACIÓN, EL TEXTO COMPLETO, CON LA FIRMA ABAJO.



La nota de "desagravio" al poeta Walter Adet, firmada por un número considerable de escritores salteños, me pareció presuntuosa, descabellada y ofensiva.
Presuntuosa porque los firmantes han asumido ya el rol de escritores importantes de nuestro medio y porque además se arrogan la facultad de interpretar lo que el poeta Walter Adet pueda haber sentido en el más allá a raíz de la publicación de un libro en el simple acá.
Descabellada porque la furia de los firmantes se basa en que las antólogas debieron haber incluido en el tomo II a aquellos escritores que están en el tomo I y que continuaron su producción durante el tiempo que separa ambas ediciones. Pero si las antólogas lo hubieran hecho así, ¿de cuántas páginas debería constar el segundo tomo?
Si consideramos que este segundo tomo, así como salió a la luz, tiene casi cuatrocientas, de haberse incluido en él a los autores del tomo I que siguen produciendo tendría por lo menos que haber duplicado esa cifra. Vale decir, el tomo II contaría, conforme a este requerimiento, con unas ochocientas páginas. Diga la opinión pública si esta demanda resulta coherente con la realidad. A menos, claro está, que lo que los firmantes pretendieran fuera que el tomo II se tratara de una suerte de repetición de autores del tomo I, vale decir, que sólo figuraran en él los autores importantes o "serios", y que los nuevos quedaran marginados dada su condición de "advenedizos". Tal vez lo que indignó tanto a estos señores es que las antólogas no hayan señalizado con alguna marca (mayor espacio, por ejemplo, o mayor cantidad de obras), la diferencia de categoría que existe entre los escritores importantes y los secundarios. No, las antólogas concedieron un espacio similar a todos y eso resulta imperdonable para las ansias de figuración de algunos.
Por último, ofensiva. Esta nota de desagravio es ofensiva con las antólogas a quienes, sin ninguna consideración, se ha menoscabado con duras palabras y sobre quienes se hizo caer la graciosa acusación de "colgarse de la fama de un escritor de renombre para medrar a costa de ella".
En mi opinión, las únicas personas que merecen aquí un desagravio son precisamente ellas, las antólogas, profesoras de universidad que también se pelaron las cejas estudiando como el que más y que en este trabajo se desenvolvieron con seriedad y esfuerzo, exponiendo con claridad sus objetivos y su manera de proceder en la realización de esta antología. Sin tener en cuenta su dignidad de personas ni el interior de su sensibilidad, se las atacó sin piedad sólo porque no satisficieron las exigencias de un grupo de genios que se sienten con méritos suficientes como para ocupar posiciones de privilegio en el ámbito de la literatura local. Adviertan, señores, que estamos volviendo así a los estadios feudales que, supuestamente, la democracia trata de superar, y muéstrenme, por favor, casos de grandes escritores que menoscaben a sus semejantes cuando estos no hacen lo que ellos quieren, y que en ese menoscabo hagan estribar la legitimidad de su grandeza.
La literatura se hace haciéndola, no desgastando energías en polémicas adolescentes. Cuánto ganaría ella si los escritores se limitaran a eso.

Eduardo Montalbán Fernández

1 comentario:

Anónimo dijo...

sigo sin entender...seré yo también opa?
pero la foto...sin palabras...yo duermo con mis libros mientras miro televisión...seremos la nueva génération perdue? pero esta vez de a de veras?